1 de cada 4 niños en todo el mundo vive en un país en emergencia.

Pau Gasol, embajador de UNICEF Comité Español, escribe acerca del conflicto en Siria, a 7 años de que diera inicio.

Siria es una país devastado por la virulencia de una guerra que parece no tener fin. Pero no podemos olvidar que el impacto del conflicto va más allá de las fronteras sirias y afecta… principalmente, (a países como) Líbano, Turquía, Jordania, Irak, Egipto y el norte de África.

Es una guerra que deja a más de 6 millones de desplazados internos y a unos 5.5 millones de refugiados en los países vecinos.

Los niños han sido los más golpeados por esta situación: según datos de UNICEF, en la actualidad hay unos 8 millones de niñas y niños afectados, tanto dentro como fuera de Siria. Además, se estima que unos 5.3 millones de niñas y niños necesitan ayuda humanitaria en Siria, de los que casi 1.4 millones no pueden recibirla debido a que residen en zonas de difícil acceso o zonas sitiadas.

UNICEF.

UNICEF.

“En 2016, como embajador de UNICEF Comité Español, tuve la oportunidad de visitar Líbano. Este país es uno de los que más refugiados sirios acoge. Hoy en día, 1 de cada 4 personas en Líbano es un refugiado. Quizás lo que más me preocupó, viendo a los niños refugiados, fue cuánto tiempo más podían aguantar esta situación, cuánto tiempo les quedaba padeciendo esas condiciones. Por mucho que la labor de la organizaciones humanitarias —como es el caso de UNICEF— es impresionante y muy necesaria, los refugiados viven en asentamientos provisionales, en condiciones de supervivencia pura y dura. Una situación que, sin duda, debería tener fecha de caducidad”.

La crisis de Siria no tiene precedente alguno debido a su complejidad, violencia y duración. Estamos ante una situación de fracaso colectivo, en la que casi todo el mundo mira hacia otro lado. Impera una sensación de cansancio, agotamiento, desánimo… que acaba desencadenando indiferencia y olvido. Esto se refleja en las pocas páginas o minutos que los medios dedican a este tema, y la poca relevancia que toma en los discursos de los principales líderes políticos. A muy pocos parece importarle ya mucho lo que está ocurriendo en este país.

Necesitamos una solución urgente

Estos siete años de guerra incesante traen consigo una gran tragedia humana. La de aquellos que han perecido en los ataques constantes; la de aquellos que siguen sufriendo a diario las consecuencias de esta devastadora crisis; la de aquellos que observan su patria desde la lejanía; la de millones de niños que han crecido sin conocer la paz. Un conflicto sin un ganador pero con un claro perdedor: el pueblo sirio.

…Necesitamos que los líderes políticos dejen de mirar hacia otro lado, que tomen partido en el asunto y empiecen a negociar una salida a la violencia para restablecer la paz en el país.