Sabemos que has escuchado varias veces: “Leer es viajar” y nooo, no es cierto que te subirás a un avión o que caminarás recorriendo pueblos o islas. No en realidad, pero te apostamos lo que quieras a que con la imaginación “volarás” hasta el mismísimo lugar que los autores de estos clásicos crearon para transportarte sin que te des cuenta.

Solo basta con tomar el libro, sin miedo, el que más te atraiga y pasar las páginas como si no hubiera un mañana. Notarás la diferencia de “viajar” de esta manera. Inténtalo…

TOP News.

TOP News.

Las Aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain

“- Pues mira, dijo Tom, yo seré el sheriff de Nottingham y tú serás Robin Hood un rato y me matas”.

El Libro de la Selva, de Rudyard Kipling

“-¿Y qué es un hombre, si no puede correr con sus hermanos?, dijo Mowgli”.

El Rey Arturo y sus Caballeros de la Mesa Redonda, de Roger Lancelyn Green

“- ¡Salve, rey y reina de Logres!

– Los saludó Merlín-. Vuestros asientos os esperan. Sobre cada silla encontrareís en letras de oro el nombre del caballero a quien corresponde”.

Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll

“- Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.

– ¿Cómo sabes que estoy loca?

– Tienes que estarlo, dijo el Gato-, de otro modo no habrías venido”.

Peter Pan y Wendy, de J. M. Barrie

“La segunda a la derecha y todo seguido hasta el amanecer. Éste, según había dicho Peter a Wendy, era el camino para llegar al País de Nunca Jamás”.

Viaje al Centro de la Tierra, de Jules Verne

“Al principio no vi nada; mis ojos, acostumbrados a la oscuridad, se deslumbraron y se cerraron bruscamente. Cuando pude abrirlos me quedé más que maravillado, alucinado”.

El Fantasma de Canterville y otros cuentos, de Óscar Wilde

“Si a usted no le importa tener un fantasma en la casa, perfectamente, respondió lord Canterville, Solo que debe usted recordar que yo se lo advertí”.

El Mago de Oz, de L. Frank Baum

“El camino a la Ciudad de las Esmeraldas es de adoquines amarillos, dijo la bruja, así que no tiene pérdida. Cuéntale a Oz lo que te ha pasado y pídele que te ayude”.

La Isla del Tesoro, de R. L Stevenson

“Pronto las velas comenzaron a tomar viento, y la tierra y los barcos a desfilar a uno y otro lado; la Hispaniola había empezado su viaje a la Isla del Tesoro”.

 

Sello editorial:  Austral Intrépida. Publica Planeta.