Por: Ana Lucía Liedo, bailarina profesional.

La Compañía Nacional de Danza, bajo la dirección del maestro Cuauhtémoc Nájera y codirección de la primera bailarina Elisa Carrillo, ha demostrado un gran crecimiento técnico y artístico dentro de los últimos meses; así lo reflejan en su temporada de verano, en que presentan las obras Barba Azul (Grand Pas de Deux Électrique) con la versión coreográfica de Vasily Medvedev, Concierto para violín de Yazmín Barragán y Carmina Burana de Nellie Happee, acompañada del Coro y la Orquesta del Teatro de Bellas Artes.

Siendo Barba Azul la pieza más clásica dentro del programa, los ejecutantes desplegaron un gran nivel técnico y virtuosismo durante toda su presentación; a pesar de no llevar los tutús más favorecedores, las bailarinas lograron portar gran elegancia al escenario, desenvolviéndose con fluidez sin perder su técnica, al igual que los bailarines.

La excelencia define el trabajo coreográfico de la maestra Yazmín Barragán, Concierto para violín es un trabajo comparable con el de grandes coreógrafos internacionales como Christopher Wheeldon. El juego de dinámicas entre la suavidad y la precisión logra que sea imposible quitar la mirada por un segundo, la composición coreográfica juega con los movimientos en canon, agregándole detalles especiales a esta pieza. Los bailarines nos muestran su versatilidad artística en esta maravillosa pieza, sin duda un trabajo de calidad por parte de todos los involucrados.

Para cerrar con broche de oro, nos presentan la obra Carmina Burana, un trabajo completamente majestuoso en todos los sentidos. Desde el trabajo de iluminación, los vestuarios, el talento musical, dancístico y coreográfico, todo en perfecta armonía nos muestran un trabajo completamente exquisito. Cada escena en esta pieza presenta niveles altísimos de artisticidad, algunas escenas incluso majestuosas, como el cisne, quien nos muestra un trabajo sublime de port de bras; los bailarines se mueven con tal agilidad y sutileza a la vez, mostrando excelente musicalidad.  

La Compañía Nacional de Danza sin duda nos ofrece un espectáculo de alta calidad y esperamos seguir disfrutándolos por este camino de crecimiento.