La vida es una mentira, si la vives para agradar a los demás. Para que te guste tu vida tienes que partir de amarte. De amar tu naturaleza, y lograrlo es fácil.

Aquí tienes una receta, donde el ingrediente principal eres por supuesto tú:

Necesitas…

  • Admirarte
  • Sentir agrado por como eres y por lo que quieres ser
  • Suspirar gratitud en cada repaso que hagas a tu mente 
  • Trabajar en ser honesto contigo 
  • Apórtate sabor para crecer, mediante la lectura, la conversación con personas valiosas y el aprendizaje 
  • Reconciliarte con tus emociones, con tu valor de vivir
  • Comprometerte con nuevas ideas, aterrizándolas por escrito para que te sea más sencillo llevarlas a cabo
  • Tomar impulso partiendo de una buena alimentación, de ejercitarte y entonces sí ¡al ataque mi valiente! Nada ni nadie podrá contra tu determinación.

La vida se construye con pequeñas aportaciones cada día, como si de escribir cada párrafo o capítulo se tratara. Así que anda, date un “me gusta”, avanza, borra si es necesario; vuelve a comenzar pero desde la perspectiva de la que fuiste creado: desde la abundancia y la riqueza para considerar tu vida un tesoro inigualable.

Cuando esto y más suceda, ‘funcionarás’ como espejo para inspirar la vida de otros sin necesidad de promoverte.

©Penellope Dullaghan.

Still, what I want in my life

is to be willing

to be dazzled—

to cast aside the weight of facts

and maybe even

to float a little

above this difficult world.

Mary Oliver