Es muy fácil distraerte de tus anhelos dentro del torbellino de estos días. Aunque pareciera que solo somos influenciados por lo que nos conecta gracias a Internet, es falso. En la realidad todos vivimos momentos que nos inspiran, nos retan o parecería que “nos controlan”. Pero para que no sientas que le pasa eso a tu vida, has sido dotado con determinación.

Cuando la tienes, no hay nada que te desespere, ni que te impaciente o te disguste al estar en algún lugar o rodeado de personas con las que no tienes el mínimo deseo de estar. 

Todo esto suena muy bonito pero no es sencillo dar tu tiempo a lo que no quieres. 

Por eso te pido que tomes una respiración profunda, pienses por qué estoy leyendo esto. Y aceptes conmigo que: “Todos estamos distraídos y eso ya no puede ser normal”.

No es normal que se nos invite a una comida, a dar un paseo, a vivir un fin de semana de viaje y que no seamos capaces de disfrutar. ¿Cómo? Concentrándonos en el momento. Mirando a las personas a los ojos. Atendiendo sus palabras. Escuchando con atención. Respondiendo con ganas de mantener una conversación que podría tornarse sabrosa.

Es que no puede ser que estemos en un lugar y queramos estar en otro. No hemos sido dotados de omnipresencia. Aunque parezca que sí gracias a la ‘historias’ en redes sociales o la conexión vía telefónica o en video. NO. No podemos estar más que en un solo sitio a la vez y eso tenemos que mirarlo como lo que es. Una oportunidad valiosa y que tiene un propósito en nuestras vidas, pero no seremos capaces de notarlo si antes no nos concentramos y agradecemos por el momento en el que estamos.

Cambiar en solitario el mundo es difícil por eso hay que sumar experiencias con quienes nos rodean. Todos nos nutrimos a todos. No desprecies si te invitan a un espectáculo y sientes que ya te quieres salir a medio ‘show’. O si algún familiar te pide que le acompañes a realizar algún trámite o compra. Toma con determinación tus decisiones y entrégate al momento con tus cinco sentidos.

Así recibirás también la valiosa atención de los demás (que aportará a construir tu vida y tus ratos solo), y entonces seremos ricos en construir días memorables. Sin eso, ¿qué somos? 

Detente a observar y a escuchar en vivo, antes que en una pantalla.

“Si algo no te gusta cámbialo y si no puedes cambiarlo cambia tu actitud”, Maya Angelou.