Comprar un libro es un acto de fe. Porque no solo te avientas a invertir en una novela porque te la han recomendado o porque te gustó la portada, es por la confianza que tienes al saber que la lectura provee un exquisito placer a quien se deja seducir. Los lectores de Javier Castillo han sido recompensados.

Los personajes de los libros: “El Día que se Perdió la Cordura”, “El Día que se Perdió el Amor” y ahora “Todo lo que Sucedió con Miranda Huff” ¡tienen vida!, y una vida como de montaña rusa, que mantienen al lector en ese un sube y baja tan atractivo a la hora de conocerlos en la trama.

¿Y quién no vive así? Todos gozamos de la adrenalina de suspirar, de amar, de enojarnos, de intentar pasar ilesos todos los retos que conlleva relacionarnos entre nosotros. A Javier Castillo, el autor de esta trilogía, eso le encanta y no solo disfruta de vivirlo sino de escribirlo y transportar los retos de la realidad a la ficción.

Además, lo hace de manera exquisita, no por nada se han vendido cientos de miles de ejemplares de los tres títulos del escritor español, con quien tuvimos unos minutos de conversación este lunes, vía remota. Semana en la que sus dos primeros títulos y el más reciente: “Todo lo que Sucedió con Miranda Huff”, se colocan en el TOP de los más vendidos este verano, en España.

Javier viene regresando a Málaga su ciudad natal, luego de un viaje de placer con Verónica su esposa y sus hijos Gala y Bruno en Edimburgo y Estocolmo, donde a los seguidores de sus redes sociales nos compartieron caminos de encanto en los parques, tiendas y restaurantes, al mismo tiempo que se dio tiempo de visitar los sitios de inspiración de la autora J.K. Rowling.

Así, sonriente y honesto como gusta de mostrarse en las historias de Instagram (@javiercordura) y de @familiacoquetesoficial, Javier nos recibe con una sonrisa y a carcajadas por nuestros comentarios sobre la vida tan costosa en esa región de Europa que recién visitaron.

Javier: ¿cuántas vidas vive un escritor?

Una cosa bonita de los videos es que nos acerca, y que ver cosas de la gente que normalmente no compartimos; se termina esa distancia eterna (en este caso) entre el escritor y sus lectores. Tengo familiares que veo muy poco pero que saben cómo me va por los videos (en redes y en YouTube).

¿Cómo es tu vida detrás de las páginas?

Se basa al margen de leer muchísimo, cuando no estoy con mi familia o escribiendo, estoy leyendo. Es lo que más hago durante el día. Leer muchísimo, analizar lo que leo, analizar mucho lo que me gustaría escribir y por qué.

Dedico mucho tiempo a analizar las tramas, a saber qué quiero contar. Detrás de cada trama hay un mensaje que destaca del resto y tiene que estar muy escondido durante la trama para que la gente esté leyendo interesada e intentando, a la vez, descubrir qué hay detrás. Dedico mucho tiempo a pensar. 

Mi vida es muy normal, a la par de haber vendido una barbaridad, veo a mi abuela todos los días; la visito en casa, voy al parque a jugar con mis primos y con mis hijos. Paso mucho tiempo con mi familia porque el premio de verdad, del éxito, es pasar tiempo con mi familia. Puedes vender muchísimo pero ser completamente pobre. Yo me siento muy rico de pasar tiempo con mi abuela que es la única abuela que tengo, escuchándola, la abrazo muchísimo, me concentro en las emociones que estamos todos viviendo, no en el tiempo. Me fijo en los detalles, hasta de lo que me hace sentir si me toma de la mano. Y qué decir del tiempo con mi esposa y con mis hijos, son mi tesoro.

¿Cómo haces cuando te distraen Gala o Bruno (sus hijos), si estás escribiendo?

Intento disfrutar mucho, me hace gracia cuando estoy escribiendo y se acerca Gala (su hija) y hace una gracia o toca el teclado de la computadora y escribe ella. Lo disfruto porque llegará un tiempo en que se aburrirá de mí y eso ya no lo hará. Disfruto las dos etapas, la escritura y la paternidad. Tengo la suerte de ser muy analítico y hacer caso de lo que me dice la gente mayor, acerca de que el tiempo pasa muy rápido. Normalmente no se les hace caso y finalmente tienen toda la razón. El tiempo pasa muy rápido.

¿Cómo logras no salir de lo que quieres escribir y mantener todo lo que nos dices de tu persona, sin que la editorial lo cambie o influya?

He tenido la suerte de triunfar muy rápido y de que la editorial me deja hacer mucho, me pone fechas pero no me dicen sobre qué escribir. Con el éxito de la novela intento ser lo más cercano posible a los lectores porque tengo la sensación de que por mucho tiempo los escritores se han alejado en realidad de los lectores. A mí me ha pasado cuando soy lector, que el autor está como en un pedestal.

Yo intento que la gente esté conmigo, si ellos pasan 4 horas de pie para conseguir una firma, yo también paso ese tiempo para firmar; hago todo lo posible porque ellos formen parte de esto, todo lo que está pasando es de ellos.

Pluma veloz

En los más recientes encuentros con lectores, Javier no solo está nervioso sino dispuesto a dar autógrafos:

Málaga: 800 personas. 7 horas seguidas firmando.

“Lo vivo con muchos nervios. Siempre tengo la sensación de que no va a venir nadie”.

Sant Jordi: 11 horas, sin parar.

“Claro que, acabo agotado pero disfruto mucho cada minuto con cada persona; porque no sé si a ese lector le voy a volver a ver, porque tengo le sensación de pensar: ¿y si no le gusta el libro?

Coincido con muchos autores, este es una suerte… que la gente compre el libro lo lea y que quiera un garabato es un sentimiento que no puedo explicar”.

La fórmula de Castillo parece sencilla y simple:

“Disfrutar el tiempo en familia y dejar de preocuparse el tiempo que estoy con ellos, quienes son los pilares emocionales y mentales”.

“Tengo la suerte de que disfruto mucho estar en las redes sociales, los ‘stories’ de ‘relatos cortos’ alcanzan hasta medio millón de reproducciones. Es muy divertido. Me permiten una forma de narración distinta. Me gustan los relatos con giros, y eso me lo permite hacer las historias en Instagram”.

Esta publicación: “Todo lo que Sucedió con Miranda Huff”, es la última de la saga pero ya prepara una sorpresa más.

“Lo he dejado ahí podría haberlo continuado para saber qué pasa con Ryan. Saber si hay venganza o si hay justicia. Me gusta el punto en el que se ha quedado la historia. Un punto en el que todo el mundo recibe justicia, no la justicia real pero sí un tipo de justicia”.

“¡Qué leer sea una fiesta. Que buscar a Miranda y encontrarla sea un festival. Que perderte entre las páginas de un libro para que nadie te encuentre sea un motivo de felicidad. Que un abrazo, un bolígrafo, una sonrisa nerviosa y un gracias sean la mejor fiesta que uno recuerda. Eso estáis consiguiendo y lo único que puedo es arrodillarme ante vosotros por lo que estáis haciendo”, Javier Castillo. 

En su más reciente novela, publicada por Penguin Random House, en el sello SUMA de letras…

“Todo mundo tienen su justicia, como analogía de la vida. Todo mundo recibe lo que merece pero no en realidad lo que se merece”.

Adicción a la vida

  • Vivir todo el tiempo necesario y a diario en familia, quienes son los pilares
  • Leer
  • Analizar lo que lees
  • Pasar momentos con los lectores
  • Agradecer.